La hostelería tiene un gran peso en nuestro país, pues se trata de uno de los sectores más amplios e importantes con los que contamos. Somos famosos por disponer de una cantidad de bares y restaurantes por persona fuera de lo común y muy por encima de los países que nos rodean.
De la mano de este, está precisamente el sector turístico. Muchas personas viajan solo para conocer nuestra cultura gastronómica y deleitarse con una cerveza fresca bajo el sol. En conjunto, esto hace que la demanda de camareros no cese. De hecho, en los últimos años hay cantidad de puestos sin cubrir en todos los puntos de España y es una profesión que se está revalorizando.
Pero, ¿cuáles son las funciones de un camarero?, ¿qué hacen realmente estos trabajadores tan solicitados hoy en día? En este artículo descubrirás que sus labores son muy completas y que van más allá del servicio que somos capaces de ver cuando acudimos a un establecimiento como clientes. Si estás buscando empleo, además, conocer esta profesión puede interesarte y abrirte un nuevo mundo de posibilidades.
Las funciones de un camarero

Los camareros son indispensables en cualquier bar o restaurante. Pese al avance de la tecnología, esta profesión está demostrando ser imposible de sustituir y se trata de un elemento crucial para que todo vaya como la seda en la hostelería.
Las funciones de un camarero pueden variar un poco según el modelo de negocio o la política de cada empresa, no obstante, en su mayoría se van a encargar de lo siguiente:
- Gestión de proveedores. Atienden a los proveedores que abastecen al establecimiento de recursos, alimentos, bebidas o materiales fungibles. Son responsables también de comunicarse con los encargados respecto a la reposición de determinados elementos y el stock disponible.
- Orden de la sala. La sala en la que se disponen los clientes está a cargo de los camareros, pues se encargan de distribuirla correctamente, colocar los cubiertos o manteles y mantenerla a punto en todo momento. Que esté bien organizada y acondicionada es su responsabilidad.
- Las comandas. Es una de las funciones más visibles, pues se encargan de mostrar la carta, atender a las dudas de los clientes, hacer sugerencias y recoger el pedido en la comanda. Sirven de enlace entre la cocina y los usuarios. También es su tarea tener un control sobre todo lo que ha pedido cada mesa para realizar la cuenta y cobrar lo que corresponde a cada comensal.
- Las reservas. Los camareros pueden dedicarse también a apuntar reservas en determinados momentos, y también es su misión conocerlas para ubicar a cada cliente con reserva en su lugar correspondiente.
- Servicio de bebidas y comidas. Entregan las bebidas y las comidas según los datos recogidos en las comandas.
- Reposición de stock. Una vez terminado cada servicio, los camareros van a hacer la reposición del stock necesaria para la siguiente jornada y también van a comprobar si es necesario solicitar algún pedido a los proveedores.
- Higiene general. Se encargan de la higiene general del establecimiento durante toda la jornada de trabajo, y también de dejarlo perfectamente limpio cuando se ha terminado el servicio y se han marchado los clientes.
- Limpieza de utensilios. Conforme se va empleando el menaje de cocina y otros utensilios, los camareros tendrán que ir limpiándolos y reponiéndolos para poder emplearlos con los siguientes clientes.
Como puedes comprobar, las funciones de estos profesionales empiezan antes de que los clientes puedan observar su trabajo y terminan mucho más tarde, ya que se encargan de mantener en condiciones óptimas el local de principio a fin. Es indispensable contar con buenos camareros, de ellos va a depender la buena organización, logística y limpieza.
Los diferentes tipos de camareros

Dada la importancia de esta figura en el ámbito hostelero, cada vez toma un mayor protagonismo la especialización. Poco a poco, este colectivo está abandonando el rol de personal “para todo” y está poniendo en valor al profesional cualificado para determinadas funciones. Esto también ocurre por la gran demanda que hay en la actualidad, algo que permite a los trabajadores hilar más fino y escoger puestos que considera más afines a sus conocimientos o experiencia. A continuación, te mostramos los tipos de camareros más habituales.
El camarero de barra
El camarero de barra se ubica en esta zona y no se mueve por la sala, de hecho, hace de conexión con el camarero de la sala. También se encarga de atender a los clientes que deciden tomar las consumiciones en la barra en lugar de sentarse en las mesas. Será su responsabilidad el buen acondicionamiento de esta zona, la reposición de stock y el mantenimiento de la maquinaria que ahí se encuentra.
El camarero de sala
El camarero de sala es el responsable de un grupo de mesas, pues habitualmente se distribuyen por áreas para una organización más eficiente. Se encargará de tomar las comandas, solicitar en cocina o barra lo que corresponda, servir a los clientes lo que han pedido y limpiar las mesas, recoger y cobrar las cuentas cuando estos finalicen.
El camarero de restaurante
El camarero de restaurante es el que atiende a los clientes desde su llegada, los ubica en las mesas correspondientes y se encarga de que todo funcione a la perfección. Se trata de un profesional centrado en los servicios de este tipo, acostumbrado a atender cenas o comidas en lugar de pedidos de cafetería o bar.
El camarero extra
En los negocios de hostelería hay momentos puntuales con más volumen de trabajo, algo que la platilla habitual no podrá sobrellevar. Ocurre en temporadas altas o en los momentos en los que hay fiestas o eventos cercanos al establecimiento. Para cubrir bien estos servicios especiales, se contrata a camareros extra que vienen solo para el pico de trabajo, perfiles que deben ser eficientes y con capacidad de integrarse con rapidez en un ambiente laboral nuevo.
El barman
El barman es un profesional de la coctelería y bebidas. Suele estar detrás de la barra o en una barra especial, ubicada únicamente para los clientes que desean mezclas de bebidas y van a tomar copas en el establecimiento. Requieren de una buena técnica y de altos conocimientos en esta labor tan específica. Además, serán también los responsables de la reposición de stock y la limpieza de esta parte del servicio.
El barista
El barista es un camarero que trabaja en cafeterías o establecimientos especializados en desayunos. Es un experto en café que sabe hacer diseños con esta bebida, crear todo tipo de mezclas y dominar los diferentes tipos de grano, textura o complementos del café. Es un perfil muy solicitado en los últimos años.
El sommelier
Un experto en vinos, tipos de vino y maridaje de la bebida con los diferentes platos. Puede aconsejar tanto a los clientes como a otros camareros sobre el tipo de vino que es más conveniente en cada menú. Trabaja sobre todo en los restaurantes de media o alta gama y en ocasiones especiales, como eventos y celebraciones.
¿Qué hay que estudiar para ser un camarero profesional o especialista?

En la actualidad hay una formación reglada para convertirse en un camarero profesional, algo que está muy bien valorado en el sector y que permite acceder a puestos fijos con buenas condiciones laborales. Para ello habrá que hacer un grado medio de FP en Servicios de Restauración en un centro público o bien en una escuela de restauración privada homologada.
Ser especialista también es una buena salida profesional. Hay cursos reglados de sommelier o de barista que te pueden habilitar para estos puestos tan concretos y tan demandados si estás interesado en este sector. En estos casos, como son muy específicos, pueden ser mejor remunerados y con mayor visión de crecimiento profesional. Es importante formarse, practicar y tener buenas habilidades para ello, cultivar la buena comunicación y la responsabilidad para tratar con clientes y que estos queden satisfechos con el servicio.